viernes, 12 de enero de 2007

un año (nuevo) de locura

La Navidad
A mi me gusta la Navidad. Para mi es sinónimo de reencuentro con los míos y aunque siempre se queda a medio camino de lo esperado, siempre me gusta su llegada. Quizá por eso busqué refugio en algo que me resultase familiar. Colombia me aportaba gran parte de mis necesidades en estas fechas; una familia acogedora como los Moreno-Gallego, una ciudad encantadora con gente estupenda como Medellín, nuevos destinos por descubrir y un conjunto de emociones a flor de piel.

La Miel en Panamá

El viaje
Tres días me demoré en recorrer el trayecto que media entre Lima y Medellín. Visitas pendientes por la región de Antioquia me sirvieron para admirar mucho más esta tierra.

El Peñol

Medellín tiene una gran fama durante el periodo navideño pues realiza un despliegue de luces y alumbrados muy llamativos.

Alumbrados navideños en Medellín

Para inaugurar el año nuevo me llegué hasta el calor asfixiante y las playas bonitas de la costa atlántica del caribe colombiano, en el Golfo de Urabá.

frontera Colombia-Panamá

En los límites con Panamá y del territorio de los indios Kuna (a los que visité en el verano del 2005), se extiende el Tapón del Darién, un obstáculo natural que impide la comunicación a pie entre la América del Sur y la Central.

Tapón del Darién

Capurganá es el principal punto de destino. Hasta ahí se llega en avión o tras un recorrido infame en lancha de tres horas. Es esta actividad ya no sólo no apta para mi madre sino para mí tampoco. Son tres horas saltando sobre las olas y os juro que terminé hasta ahí mismo.

lanchas en Capurganá

Playas de arena fina y agua cristalinas, corales accesibles, vegetación selvática exuberante, quebradas de diferente expresión… son parte de los elementos de la costa oeste del Golfo de Urabá.

Playa Soledad

Tras varios días llegué a Arboletes, en la costa este del golfo, para además de darme un baño de lodo en el cráter de un volcán,

lodo en un cráter

visitar a unos familiares de mi familia adoptiva de Medellín con objeto de fotografiar la actividad típica ganadera. Aunque no lo logré, pude disfrutar de una muy grata compañía y de las fincas ganaderas que poseen. Seguimos haciendo amigos.

Punta Gigantón

Mompox, situado en la orilla del río Magdalena, es un pueblo colonial bonito aunque su condición de Patrimonio de la Humanidad es para mi gusto excesiva. Quizá porque supone mucho esfuerzo llegar hasta ahí, la desilusión fue mayor.

Mompox

De vuelta a Medellín, alto en Chinú para saludar a Jimena y su familia, a quien conocí como amiga de Mauricio. Las obligaciones impidieron me quedase por más tiempo. Seguramente y como pude comprobar en apenas medio día, me hubieran tratado de maravilla. Siento el calor de la gente y eso me hace sentirme muy orgulloso.

El agradecimiento
A mi familia adoptiva colombiana, los Moreno-Gallego, por darme el calor necesario en una época como la Navidad y por ofrecerme su cariño, su infraestructura, su gente… a cambio de nada. Especial recuerdo para Sonia, por su afecto materno y su complicidad.
Eternamente agradecido.

NAvidad en Familia

La compañía
Y por fin llegó el viaje tantas veces pospuesto.
Las gracias para ti. Por tu compañía inteligente, intensa, querida… Por mirarme así. Lo siento todo. No olvido.

Capurganá

La noticia
Aquella noticia que me daba Julián desde Toledo, me quitó el sueño buena parte de la noche. 34 años, con una niña de cuatro años y a falta de dos semanas para dar de nuevo a luz, su impulso desde lo alto de aquel puente la catapultó a una mejor vida. Quizá, y a temor de equivocarme, la lucidez y la locura la traicionaron. Cuando la lucidez se convierte en un regalo de la locura… Descanse tranquila por fin.

Medellín de noche

El aniversario
Un añito inmerso en esta aventura de viajar. El pasado 8 de enero se cumplía un año desde que me despedía de los míos y lo mío, en busca de vivencias, paisajes, momentos, encuentros… Un año es mucho tiempo. Me acabo de dar cuenta. Y mucho más si se acumulan tantos recuerdos. Sigamos adelante.


Desde Medellín a 12 de enero de 2007

martes, 2 de enero de 2007

por un 2007 brillante para todos

por un 2007 brillante para todos

Siempre que se asoma un nuevo año sucumbimos a la tentación (lógica e inevitable, por otra parte), de proyectar hacia el futuro nuestras ilusiones, esperanzas, sueños. Esta vez sin embargo, quiero aferrarme un poco más al año que se nos escapa. Y es que este periodo que finaliza ha supuesto para mí un tiempo extraordinario no tanto por los paisajes y experiencias acumuladas sino por las emociones que me provocaron vuestra cercana compañía, vuestro incondicional apoyo, vuestro conmovedor cariño.
A vosotros, mi familia, mis viejos y nuevos amigos, mis conocidos, a los anónimos…e incluso a los indiferentes (que los hay), os deseo que el año nuevo sea tiempo de emociones gratificantes e ilusiones realizables.
Yo me conformo y es mi único deseo para el inmediato futuro, seguir contando a mi regreso con los que me habéis ofrecido esa compañía, apoyo y cariño. Ante el vértigo que aventuro acercarse, lo necesitaré en proporciones mayores a las presentes.

En Medellín a 29 de diciembre de 2006

impresiones de mi padre

Desazón, nervios, proyectos e incertidumbre, fueron los componentes de nuestro estado de ánimo en los prolegómenos del viaje a Perú. Se fue acercando la fecha y tras el paso de los días se acentuaba nuestra intriga. El viaje tan deseado se hacía realidad, en unas horas estaríamos dando un abrazo a Toñín, con el continuo interrogante de -¿cómo estará?-

Tras un vuelo sin sobresaltos, llegamos a Lima. Nuevamente desazón al no estar a la vista Toñín. Donde llamamos, que hacemos, no queda más que esperar con ojo avizor. Idea, vamos a que hagan un aviso por megafonía. En ese mismo momento nos localizamos mutuamente. Toñin con Manuel aparecen en el hall del aeropuerto. Creo recordar que la maleta se desplazaba sola, a nuestro ritmo. Por fín un abrazo nos funde y borra el tiempo pasado, queriendo refrescar la fecha de su marcha.
Saludados y presentados, nos dirigimos al coche de Manuel, amablemente puesto a nuestra disposición por Mª. Gracia.

Camino de la casa de Mª. Gracia, todo son impactos visuales, vehículos circulando sin orden, autobuses de otra generación, un entorno chocante atosiga nuestro aturdido estado de ánimo.

Como todo, vamos superando impresiones y nos metemos en el programa que Toñin ha preparado. Paseo por la ciudad de Lima, viendo la catedral, el relevo de la guardia en la sede de la Presidencia de la República, tiendas de todo y salida a Pachacama, extrarradio donde nos espera Sejo para comer y enseñarnos sus feudos de 8 años atrás, donde estuvo un verano Iñaki.

en Arequipa

Comienzan las fuertes impresiones, por las abismales diferencias culturales y sociales que se dan. Esto sería la constante del viaje. Hay que dejar patente la eficiente labor que nuestros misioneros han llevado a cabo en ese barrio, se vive una actividad formativa y de atención primaria que hay que ensalzar. Muy diferente a casi todo lo que hemos podido conocer en el resto del viaje.

Dentro de la actividad turística hemos podido ver y vivir de cerca ciudades como Arequipa, Puno, Cusco, con sus monumentos y otras localidades y asentamientos que nos han impresionado como el Cañón del Colca.

en el Cañón del Colca

El Lago Titicaca, con su enorme dimensión y altura, sus curiosas islas flotantes: Uros y la isla de Paquile, constituyen otro mundo.

en el Lago Titicaca

El Valle Sagrado, el Machu Picchu, manifestaciones del ingenio y el diseño nos deslumbraron y a pesar de nuestras estaturas nos sentimos enanos. No quiero pensar que esas obras no fueron hechas por humanos, pues son más que grandiosas. Un sin fin de bellas iglesias, en estado precario y con el denominador común de estarse restaurando con la cooperación española.

en el Machu Picchu

El viaje ha cumplido los objetivos previstos, ver a nuestro hijo y aprovechar para hacer turismo.
Como sedimento, nos ha quedado una fuerte huella en el corazón, por mucho que se nos diga nunca podemos llegar a comprender como en pleno siglo XXI pueden darse tantas diferencias y tantas carencias, muy grande habrá de ser el esfuerzo y mucho el cambio cultural.

Nuestro enorme y sincero agradecimiento a Mª. Gracia por su hospitalidad, al ponernos a disposición su casa y su servicio. Esta mujer hace patria cada día, estando y sin estar en Perú. Muchas gracias Mª. Gracia.

El viaje también nos ha servido para constatar lo que vale nuestro hijo, aunque le demos continuos repasos por su larga aventura. Hemos podido comprobar, día a día, como se relaciona, como llega a la gente y como tiene asumido su grado de compromiso con todos los que le seguimos. Cada foto, creo recordar que alrededor de 35.000 hasta nuestra llegada, es una dedicatoria, un mensaje para todos, no deja pasar ningún motivo que pueda interesar a sus seguidores, llega a cansar al que le acompaña, aunque ahora hayamos sido sus padres y antes lo fuera su hermano Luismi.

Adelante Toñin, sigue con el tesón que empezaste, pero cumple tus objetivos más inmediatos y regresa, tenemos mucho que ver y celebrar con tigo todos tus adeptos.
Un beso.

lunes, 18 de diciembre de 2006

tras los pasos de los Incas y de los de mis padres

El (re-)encuentro

Mamá, papá y la llama(tiva)

Lo había previsto todo. Lo tenía planificado desde hacía tiempo; la foto, el lugar, el abrazo... Pero llegaron antes que yo lo hiciera. Apenas acababa de traspasar la puerta del aeropuerto internacional de Lima cuando vi a mi madre correr hacia mi. Once meses habían transcurrido desde aquella inolvidable despedida en el aeropuerto de Madrid. Aquel abrazo y aquellos lloros debieron ser similares a los de las madres que despiden a sus hijos antes de marchar a la guerra. Ahora nos abrazábamos de alegría (tras la batalla). Mi padre traía una sonrisa de tamaño similar a la maleta rodante que transportaba. ‘No te veíamos y fuimos a información a pedir que anunciasen tu nombre por megafonía’. Menos mal que mi padre detuvo el aviso a tiempo evitando así ser encontrado como niño (de 35 años) perdido en la playa…
En la maleta; escasas fotos de mis sobrinas e insuficiente (para mi gula) jamón, chorizo, lomo, mazapán…

Concurrido Machu Picchu

El viaje
Mi primer día en Perú, fue estresante. Hasta llegar a Lima, tuve que conectar varios autobuses siendo lo peor que aquí cada compañía de autobuses tiene su propia Terminal lo que te obliga ir de una a otra para realizar la conexión. Pronto sufrí la típica ‘amabilidad y honestidad’ de los taxistas. Que me perdonen las excepciones honradas, pero es éste un colectivo que odio de manera generalizada.
De camino a Lima, paré apenas unas horas en Trujillo, ciudad monumental por su arquitectura colonial propia del ostentoso estilo que se creó durante el Virreinato del Perú gracias a las riquezas que los españoles encontraron en el territorio de los Incas.

Trujillo

Lima es una ciudad gris, sucia, desordenada, caótica. El selecto y exclusivo barrio de Miraflores es el espacio y reducto de la gente acomodada e, irónicamente, uno de los mejores sitios que hay para comer en el mundo. No conozco ciudad alguna tan importante como Lima, que poseyendo costa y acceso al mar, viva a espaldas de éste. En cualquier otra parte, el litoral sería una zona atractiva. Aquí no. En muchos casos, llega a ser un vertedero. La Plaza de Armas es un ejemplo evidente de lo que tuvo que ser el esplendor de la época colonial.

Lima

Apenas hora y media en avión separa Lima de Arequipa, segunda ciudad en importancia del país por lo histórico y lo económico. Es denominada como la ciudad blanca pues las construcciones coloniales están realizadas en sillar, una vistosa piedra volcánica de color blanco muy abundante en la región.

Arequipa

Cerca de Arequipa está el Valle del Colca situado a más de 4000 metros de altura. Sobre el río Colca se levanta el famoso Cañón (segundo más profundo del mundo por delante incluso del Grand Canyon). El mirador de la Cruz del Cóndor es el punto de mayor profundidad –dicen que más de 3000 metros- y desde donde puede verse cóndores volar. En el valle, la población indígena mantiene a pesar del masivo turismo, sus tradiciones populares, sus formas de vida y las formas de cultivo (a base de terraza artificiales hechas con paradores de piedras sobre las laderas de las montañas).

Cañón del colca

Puno es la puerta principal de acceso al Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo.



La visita estándar y más atractiva al lago, es la visita a la Isla de los Uros, una isla flotante (habitable) a base de hierba de totora. Con esta hierba construyen sus barcos, casas y artesanías. Interesante, necesaria visita pero excesivamente turística. Taquile es la otra isla que se visita. Es una isla donde se mantiene el sistema de cultivo inca y donde sus habitantes aún visten coloridos tejidos. Imprescindible dormir en ella para observar los impresionantes atardeceres.

Lago Titicaca

Cusco, antigua capital de los Incas, es la ciudad colonial por excelencia. Tiene muchísimo encanto. Los turistas sortean como pueden un tráfico caótico. Los alrededores de la ciudad, cuentan con importantes reductos arqueológicos de la época Inca.

Cusco

Sobre el Valle Sagrado, los Incas establecieron numerosos asentamientos aprovechando la riqueza que les proporcionaba una fértil tierra. En la actualidad, en esta zona se siembra el maíz blanco.
No puedo resistirme a expresar mi crítica respecto a la caótica organización existente en las actividades turísticas (City Tour y Valle Sagrado) que se llevan a cabo desde Cusco. La peor que conozco en el mejor sitio posible. Todas las agencias tienen el mismo recorrido al mismo tiempo por lo que los atractivos son ocupados a la vez por todos los grupos lo que hace caótico la visita. Sinceramente lamentablemente. Y aquí no hay excusas que valga de ‘tercemundismo’.
Machu Picchu es increíble. Seguramente el lugar que más me ha llamado la atención en este viaje y donde más he tomado conciencia de mi condición como viajero. La vulgaridad de mis palabras podrían enturbiar tanta majestuosidad. Y yo estaba allí con mis padres.



La (lamentable) Historia
Qué sabiduría la nuestra, la de los españoles, que avasayamos a dos de los pueblos más ricos culturalmente hablando de la Historia. A los árabes los expulsamos y a los Incas los exterminamos. Pudiendo haber sido una buena mezcla de ambos, no aprendimos nada. Nada de nada.



La encuesta
Esperando el avión de vuelta a Lima, no recuerdo cómo llega hasta mi mano una encuesta por Internet sobre los sitios más atractivos del mundo. De aquellos 22 destinos (de los que tan solo conozco seis), el más valorado era Machu Picchu con gran distancia sobre el segundo, la Alhambra de Granada. Pero lo que más me llamó la atención es que mi Toledo no estuviese entre ese listado. Como siempre, las encuestas no reflejan la realidad.

tradiciones populares en el Valle del Colca

La anécdota
Un cambio de planes sobre la marcha, nos obligaba llegar a Puno desde el Valle del Colca. Una intersección en medio del altiplano, era el punto donde el autobús de la agencia nos dejaba y desde donde teníamos que tomar el primer bus que pasara. Desde el momento que sugerí el cambio de planes, se generó la preocupación. Mi padre callaba mientras mi madre intentaba convencerme de lo contrario. La única preocupación que tenía era el tiempo que estaríamos esperando en aquel inhóspito lugar por el primer autobús. Era un día festivo y la gente no se ponía de acuerdo con la frecuencia de paso. Para mi era algo habitual pero para mis padres esa incertidumbre en ese lugar, parecía ser lo más parecido a una gran aventura.

venta en la Cruz del Cóndor

‘Afortunadamente’, nada más descender del transporte de la agencia, un autobús con destino Puno, llegaba. Cuando lo vi acercarse, pronto pude comprobar que no era ni mucho menos el tipo de autobús que esperaba y deseaba para mis padres. Mientras guardaba aquella llamativa maleta de mis padres, era objeto de la mirada atenta de los pasajeros que sacaban sus cabezas por las ventanas abiertas del vehículo. Cuando subí al interior, un olor desagradable me abofeteó. Mis padres encontraron lugar en la penúltima fila, delante de una señora que lucía llamativos rulos en su cabeza y al lado de otra señora que se extendía en todo su esplendor voluptuoso. Pronto me di cuenta de la escena y no pude contener la risa de ver a mis padres en medio de aquella escena. Superlativa ya fue la carcajada a ver a mis padres con su respectiva toallita de manos, escapando del olor. No pude atisbar en mi madre ni una simple sonrisa, todo lo contrario ‘a partir de mañana quiero saber el itinerario, sino me vuelvo para Lima’, me reclamaba mi madre mientras evitaba apoyarse en el cabecero de su asiento. ‘¡¡Un poco de aventura mamá, no te cabrees, mujer!!’

observando el Cañón del Colca

En un punto intermedio, el autobús se vació en gran parte. Les sugerí irnos hacia delante para así huir del cada vez más degradado olor que provocaba las continuas visitas al contiguo baño del autobús. Lo descartaron por evitar entrar más en contacto con aquellos asientos. Mientras atardecía y contenía la risa, yo fotografiaba desde mi asiento el entorno de aquella calle tremendamente transitada y en la que el conductor del autobús no terminara de mear sobre la rueda delantera izquierda. De repente, y entre disparo y disparo veo que un señor acaricia a mi padre ante la incredulidad de éste. Al presenciar la escena, me dirigí hacia él hasta que me di cuenta que era un borracho que tomaba el asiento de la mujer de rulos. De nuevo no pude evitar la carcajada –la misma que me sale ahora mismo- al ver a mis padres con cara de incredulidad. A los pocos segundos nos mudábamos a los asientos delanteros. La cara de enfado y los suspiros de resignación de mi madre contrastaba con la mía risueña y mis carcajadas silenciosas.
Siendo sincero, no recuerdo haber subido a un autobús que estuviese en tal mal estado como estaba aquel. ¡¡Fue el destino, mamá, el destino!!

Zona agrícola del Machu Picchu

El agradecimiento
Aunque ya tendré mejor ocasión para hablar de ella, no puedo dejar de pasar esta primera ocasión que me brinda mi viaje, para agradecer a Gracia la invitación a ‘ocupar’ su casa/palacete en su ausencia que nos hizo a mis padres y a mi.
Decirte Gracia que aquí estoy atrincherado y que ni los GEOS me van a sacar de tu habitación, de tu cama/plaza de toros, de tu mesa de trabajo con acceso a Internet, de tu ático con vistas al pacífico… Y como todo tiene su precio, el mío es una de tus fabadas y esa tortilla de patatas que me tienes prometido desde hace ya tiempo. Cualquiera diría que no nos conocemos… Millones de ‘Gracias’ harían falta como tu.

MAchu Picchu

La (otra) despedida
Mis padres se marcharon. Pero antes de irse se han preocupado estos días de alimentarme bien, a todo ‘capricho’. Me quedo más limpio e incluso más guapín. Les he escuchado hablar con pasión de sus nietas, mis sobrinas.
Espero que salvo la ‘anécdota’ del autobús, hayáis disfrutado –a pesar de los contrastes- de unos de los viaje más ansiados por gran parte del mundo. Estar en el Machu Picchu con vosotros ha sido una de las sensaciones más especiales de este viaje.
Aunque era tu propósito mamá llevarme con vosotros de vuelta, espero que me sigas fielmente por la ruta que aún me resta por hacer por este continente (en mejores autobuses que aquel en que viajamos). Las nuevas lágrimas al despedirte, atestiguan que me seguirás, junto a papá, con preocupación pero también, y aunque no lo digáis, con orgullo. El mismo que siento yo al sentirlo.

Adiós Papá & Mamá

Lima a 18 de diciembre de 2006

martes, 5 de diciembre de 2006

en el Ecuador del mundo

El viaje
Tres semanas en Ecuador da tiempo para ver mucho y también para posponer para nueva ocasión otros atractivos. Para la inmensa mayoría de la gente, Ecuador es sinónimo de las Islas Galápagos pero afortunadamente, el país tiene varios puntos de interés; la selva, la cordillera andina con sus volcanes y la costa del pacífico. En apenas seis horas se puede pasar de estar paseando por la playa a hacerlo en la selva amazonas.
Ecuador es un país con un alto porcentaje de población indígena lo que le confiere un colorido en artesanía, cultura, tradiciones… muy bonito.

caña

La gente de la sierra es la que vive en peor condiciones. De esta zona se nutre básicamente la emigración ecuatoriana. Es imposible no encontrarte con alguien que no tenga un familiar en España. Os recuerdo que los ecuatorianos son la colonia de emigrantes más numerosos en nuestro país.

Ibarra

Hace unos días hubo elecciones presidenciales aquí. Yo como la mayoría de la gente, estoy esperanzado de que el nuevo presidente, Correa, suponga un punto de inflexión a favor de los excluidos de siempre. Algunos de los votos que obtuvo, se los debe a mi labor de proselitismo entre los indecisos. América Latina se mueve, se transforma.
Los autobuses son de poca comodidad. La gente, básicamente, cordial pero bastante informal. La moneda que se usa es el dólar americano lo que le convierte en un país más caro respecto a sus vecinos. Dormir en un sitio normalito puede llegar a valer en torno a los 6$. Una habitación individual en hotel de cinco estrellas, 70$. Comer en puesto de la calle, 1.5$.

chola

Tras cruzar la frontera, llegué a Ibarra, en pleno territorio andino con valles repletos de tierras de cultivo y donde la presencia de población indígena, negra y criolla confiere al entorno una destacada y rica variedad cultural y de tradiciones. La vecina y famosa ciudad de Otavalo acoge los fines de semana uno de los mercados quizá más coloridos del mundo.

Mercado de Otavalo

Allí me encontré de nuevo con el turismo extranjero de masas. Artesanías para el turista y alimentos de la zona para los locales, recrean un mercado muy atractivo… a pesar de la cantidad de extranjeros.
Quito es una ciudad muy bonita por la estructura y arquitectura colonial y por la barroquismo de muchas de sus iglesias. Quito fue la primera ciudad en declararse Patrimonio de la Humanidad. Es imperdible.

Quito

Baños es el típico pueblo que en todos los países existe destinado al turismo de aventura; rafting, mountain bike, ascenso a volcanes, canoning, etc.

baños

Desde Riobamba, en plena sierra, sale un tren (repleto de extranjeros) que transcurre por tierras de cultivo y ante la atenta mirada de la gente, población básicamente indígena.

Tren de Riobamba

La mayor parte de los turistas, se acomodan en la parte superior del vagón, expuestos al sol o a la lluvia. El recorrido es un tanto aburrido aunque si como fue mi caso, el tren descarrila entonces la actividad resulta más emocionante.



En el Parque Nacional de Sangay me fui a reponer fuerzas en la montaña en compañía de Andoni, un vasco de Hondarribia muy agradable. Aunque el tiempo no fue el mejor, el sitio que visitamos, los Altares, es bastante bonito. Cuando la compañía y el entorno, es óptimo, poco más se puede pedir.

Hacia los Altares

En Guayaquil completé mi último capítulo sobre centros asturianos en tierras de la América Latina del sur. Marian y José Ramón me ayudaron en todo. A estas alturas y después de lo que estoy comprobando, de nada habrá servido este proyecto pues ni el Principado ni otras entidades parecen mostrar interés. Tiempo al tiempo y ya me encargaré en tiempo y forma, de poner a cada uno en su lugar.

Guayaquil

También en esta ciudad me volví a reunir con Sami e Ingrid, dos chicas que conocí en Quito en el concierto de José Luis Perales. Aunque mis obligaciones no me dejaron mucho tiempo, su guía, su amabilidad y risas hicieron que mi estancia fuese muy agradable.

Guayaquil 1

En cuatro días me recorrí la mitad de la costa del Pacífico ecuatoriana, una costa en que me agradó ver pueblos muy pesqueros, hecho que alegró a mi estómago.

Puerto López

Durante dos noches tuve la fortuna de dormir en el que ha sido considerado como el mejor ecologde del mundo este año, Alandaluz.

alandaluz

No sé si es para tanto pero el lugar muy bonito. Me dieron una cabaña a menos de cien metros del mar. Por la noche, sensación impresionante esa de estar tan cerca de un mar tan bravo como ese.
Cuenca y Loja al sur de Ecuador poseen una arquitectura colonial muy bonita.

Loja

Cuenca es imperdible.

cuenca1

Y tras tres semanas sin descanso aprovechando el tiempo al máximo y con nulo tiempo para actualizar la web, dejo atrás Ecuador, un país sin sobresaltos, tranquilo y bastante entretenido.

Manta

La invitación (ir-)renunciable
'Antonio, ¿te quieres venir a las Islas Galápagos con un grupo de periodistas?'. Cuando a uno le plantean tal ofrecimiento, tratándose de Galápagos, con todo pagado y con el privilegio de periodista… uno no puede rechazarlo bajo ningún concepto salvo que las fechas coincidan con el viaje de tus padres. Ese es mi caso, mis padres vienen a viajar conmigo por Perú en las mismas fechas del viaje al que fui invitado. ¡¡Qué casualidad!!
Un viaje a Galápagos desde Ecuador, vale como media 750€ (avión+recorrido en barco por el archipiélago durante cuatro días).
Ojala María Isabel, nunca me hubiera lanzado esa invitación. ¡Jamás!

Sangay

La cifra
Mi cámara de fotos acaba de superar los 30.000 disparos, pero no llega a la tercera parte, las fotos seleccionadas. Será una tarea compleja la de seleccionar medio millar para la proyección audiovisual. Nacho, vete preparando para ayudarme en la selección. ¡¡Te necesito, amigo!!

cuenca2

El momento
Con la mosquitera rodeándome para evitar impertinente compañía, me acomodo sobre el colchón de turno. Sin exigencias, le otorgo el visto bueno. Más exigente soy con la almohada. Demasiado baja. Hago el doblete con la sábana superior sobre el edredón. Siento un lógico olor a humedad fruto de la cercanía al mar. Hoy no preciso de usar tapones para dormir. El lugar es idílico. Apenas a unos metros de esta cabaña hecha a base de caña de bambú, las olas del Pacífico golpean sobre la tierra del litoral ecuatoriano.

Costa del Pacífico ecuatoriano

Hace un mes que las ballenas regresaron a las aguas frías de la Antártica tras aparearse y procrear en estas aguas más cálidas. Por más que las perseguí, allá por donde paso, acaban de marcharse.
Siento el estómago un tanto vacío. El arroz con marisco es pasado simple a estas horas de la media noche.
La oscuridad de la habitación no me impide disfrutar del momento. Un momento confeccionado a base del sonido de las olas, de la sensación de sentirme en el lugar adecuado y del recuerdo de los que siento vuestro aprecio y cariño. El momento es discreto, de aquellos en los que uno respira tranquilo ante la belleza del bienestar.

Frontera del Ecuador y Perú, a 3 de diciembre de 2006