domingo, 9 de abril de 2006

cien días

El balance
Cien días… haciendo huella por estas tierras de la América Latina.

mapa

Disfrutando de la experiencia que favorecen los lugares y la gente que los viven y transitan. Apreciando la vida esforzada de aquellos asturianos que trasladaron hasta aquí además de la pasión por su tierra dejada; sus gaitas, sus bailes, sus cantos, sus guisos... Recorriendo paisajes de insultante belleza. Aprendiendo de casi todos y de todo excepto de ingeniería presupuestaria (en tres meses ya gasté el presupuesto previsto para un año).

nuevos-amigos

Valorando (y añorando) mi vida, la que allí dejé. Aprovechando los buenos vientos que ahora me conducen. Sintiendo el apoyo emocionante e incondicional de familiares y amigos, y de aquellos otros que día tras día se suben a bordo de esta experiencia y que no dejan de sorprenderme ante sus gestos y ofrecimientos. En fin, sintiéndolo… todo.

Las emociones… diversas
Hay días que cuando abro los ojos y reconozco la habitación de turno y me ubico geográficamente en un punto en concreto del continente, me sorprendo con un lacónico ‘¡¡que coño hago aquí!!’.
Hay días que marcho a la cama de la habitación de turno tan excitado por lo visto, lo vivido, lo oído, lo compartido, lo aprendido,… y lo que mañana llegará, que apenas puedo dormir mientras me digo ‘¡¡qué afortunado soy!!’
Hay muchos días que cuando recibo un mail y lees ‘se te echa de menos’, ‘me preguntaron por ti’, ‘nos acordamos de ti’,…mientras se me encoge el corazón, insisto en un ‘¡¡que coño hago aquí!!’.
Hay días que al mismo tiempo que abro un mail de un desconocido, me está abriendo las puertas de su casa para cuando llegue.
Hay días que persigo hasta la extenuación el don de la ubicuidad… y así poder estar allí y aquí, pero no lo consigo.

cristina

Los objetivos
Mi libro sobre los Centros Asturianos existentes en el continente americano, marcha según lo previsto. Hasta ahora he visitado cuatro colectividades y cada visita se convierte en un mundo de emociones. Creo que el proyecto tiene mucha más potencialidad de la que pensaba mientras lo diseñaba. Y es que a través de la historia de cada uno de los Centros, puede apreciarse claramente la evolución de la propia colectividad. El proyecto además me está permitiendo conocer a gente con unas historias de vida muy emotivas que espero dignificar como se merecen en el libro. Es increíble pero cuando me reúno con un grupo de asturianos es como hacerlo en la propia Asturias.

asturianos

En cuanto al otro objetivo que es la colaboración con revistas de viajes y actualidad, marcha mejor de lo previsto. La colaboración con la revista GEO ya está funcionando (ver www.georevista.es, ‘Cuaderno de Latinoamérica’). Ahora me encuentro en Iquique donde por encargo de GEO, voy a realizar un reportaje de la zona. Sin lugar a duda, una gran prueba de fuego pues será mi primer y gran reportaje.

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Lo vivido
Desde el caos de Santiago de Chile hasta la tranquilidad de rincones apenas transitados de Caleta Tortel. Desde el exotismo de Isla de Pascua hasta la grandiosidad de la Carretera Austral.

patagonia

Desde el fin del mundo de Ushuaia hasta los altares de las iglesias de la Isla de Chiloé. Desde los atardeceres en la Tierra del Fuego hasta las esquivas Torres del Paine.
Desde las empanadas de carne de la Armada Argentina hasta la copa de Chivas 12 años con hielo de la antártica en un buque de la Armada Española.

montañas

Desde el cordero patagónico en Río Gallegos hasta mi tortilla de patatas en Punta Arenas.

Preguntas y respuestas… de todos los días
- ¿Y de qué parte de España eres?
- Yo nací en Toledo y desde hace seis años vivo en Asturias. Soy una mezcla única de toledano y asturiano.
- ¿Y estás viajando por placer o por motivos de trabajo?
- Buena pregunta. La idea era realizar un viaje de placer pero me estoy dando cuenta que –para bien o para mal- mis obligaciones cada vez más me ocupan más tiempo.

Los zapatos
Cansados del estilo informal que me acompaña desde que inicié mi viaje, decidí en un arrebato de consciencia comprarme unos zapatos. Si bien no tienen la categoría para pasear por la calle Uría de Oviedo, al menos sí lo están para hacerlo por las del resto del mundo.

El contexto
Intuyo sobre el reflejo de la pantalla del ordenador, mi rostro con barba de dos días, la tez un tanto bronceada y los ojos cansados tras un viaje en autobús de 25 horas.

chicas

Atrás dejé Santiago y allí también quedaron Tania y Jetzi, amigas barcelonesas que me dieron cobijo, más amigos e incluso una interesante oportunidad de trabajo para desarrollar la red comercial de una compañía de seguros española. Santiago es una ciudad muy interesante para trabajar pero le falta (la vida de) Asturias.
El cielo se torna rosáceo ahora que empieza a atardecer. La luna, en su fase creciente en este hemisferio, asoma con timidez por encima de los desérticos e imponentes cerros que empujan a la ciudad de Iquique contra las aguas del Pacífico. Los surfistas aprovechan los últimos destellos de luz en lo alto de unas olas que hace años provocaron un tsunami. Sábado noche, tiempo para explorar y conocer gente del lugar. ¿Aguantaré?

Desde Iquique, a 8 de abril de 2006