lunes, 3 de abril de 2006

rumbo al norte (Bariloche & Parque Nahuel Huapi)

Los rumbos
De vuelta en Santiago de Chile, camino esta vez del norte. Parada obligada para saludar, abrazar, saldar deudas, agradecer, compartir… con Fátima y Nacho, con mi familia adoptiva en Chile los Vial-Díaz, con Fernando, con Javier, con Edgard y con Tania y Jetzi que me abren las puertas de su casa durante mi estancia aquí. Nada más llegar, me invitaron a comer Nacho y Fátima, un joven y encantador matrimonio de Madrid afincado aquí por motivos de trabajo. Compartimos vivencias, proyectos de futuro y el desánimo por una derrota injusta (más) de nuestro Atleti. (Una vez más,) mil gracias amigos por todo.

Atrás quedó Bariloche, la compañía de Vera

freyy-ok2

y la espectacularidad de los paisajes y pueblos de la región de los siete lagos y los tres parques naturales.

bari-ok

Diez días y apenas pude ver una pequeña parte de lo que ofrece la zona.

frey

Cinco días de trekking sirvieron al menos para conocer más de cerca el impresionante Parque Nahuel Huapi.

freyy-ok

Montañas y lagos conforman un entorno precioso.

lagos

Villa La Angostura y San Martín de los Andes mantienen, a pesar del turismo de elite que acogen, ese encanto que desprenden los pueblos de montaña con casas y edificios de madera y olor a aire puro.

san

Sería esta zona un lugar para vivir… invertir en una pequeña casa con tres o cuatro habitaciones y destinarla al turismo durante los meses de temporada para luego regresar a casa el resto del año y seguir viajando.

lago3

Estuve en un par de agencias inmobiliarias y hablando con los responsables de dos oficinas de turismo de la zona para conocer las posibilidades de la zona… en pleno apogeo y explotación.

lagos1

Ese sería (hoy) uno de mis tantos sueños para esta única vida que tengo por delante, encontrar durante este viaje un lugar donde montar algo y del cual disfrutar y trabajarlo a la vez. Sueño que se convierte en quimera ante la cruda realidad de los números. Con cien mil euros, casa de unos 150 m2, dos o tres habitaciones y 1000 m2 y listo para entrar. La puerta para conseguirlo, vender mi casa en Oviedo, algo irrenunciable.

En este camino hacia el norte, y tras rescatar mi celosa soledad, abandono momentáneamente Argentina a la que espero volver cuanto antes. Ya no sólo porque a mi bolsillo le vaya la mitad de mejor, sino porque siento que los ritmos como la gente son distintos a Chile.
Antes de llegar a Santiago, Valdivia me permitió descubrir una ciudad con encanto que me ofreció una luz ideal para mis fotos.

val1

Los israelitas
Después de terminar su servicio militar de varios años (creo que cuatro), jóvenes de ambos sexos y siguiendo una tradición mayoritariamente extendida, se lanzar a recorrer durante un año el mundo. La mayoría elige América Latina por representar un continente con mucho atractivo y sobre todo, por ser bastante accesible económicamente hablando. Allá donde vayas te encuentras con israelitas. Son como una plaga. Son tantos como el rechazo que provocan tanto a otros viajeros como a muchos responsables de hoteles que les niegan el acceso. Aunque he dado con gente (sobre todo con mujeres israelitas que viajan solas) que son un encanto por lo general son bastante guarros, desagradables, evitan el pagar… Jamás he encontrado gente tan prepotente. Son la prepotencia en persona. Todo lo que os cuente, es poco. No tienen respeto por lo demás. Pueden llegar al dormitorio en medio de la madrugada que se ponen a hablar como si fuese medio día. Cuando te sacan de tus casillas y te enfrentas con ellos, agachan la cabeza. Desde luego, me uno al grupo; israelitas NO.

La realidad…
de mi noche está al borde de dar paso a los sueños a ritmo de un disco de rumba flamenca compuesta por un grupo musical argentino (¿?). Entre acordes de guitarra y percusión, busco resquicios para convertir al menos, una quimera en mi sueño.

En Santiago de Chile, a 3 de abril de 2006